CENTROS CAT: DE PATITO FEO A ESTRELLA DE LA SOSTENIBILIDAD

En los últimos años, los desguaces de vehículos o CAT, han experimentado una transformación radical, pasando de ser considerados simples almacenes de chatarra a convertirse en centros clave para la sostenibilidad y el reciclaje en la industria automotriz.

Esta evolución se debe en gran medida a la gran concienciación y esfuerzo que ha impulsado el propio sector, sobre la importancia del medio ambiente y la necesidad de reducir el impacto ambiental de la producción y el desecho de vehículos. Los CAT ahora juegan un papel fundamental en la economía circular, reutilizando piezas en buen estado y facilitando el reciclado material del vehículo.

  • Reutilización de piezas: Las piezas en buen estado se reutilizan, lo que ahorra dinero a los consumidores, y reduce la demanda de piezas nuevas lo que se traduce en un menor impacto ambiental “reducción de la huella de carbono”.
  • Reciclaje de materiales: Los CAT  facilitan que los residuos del vehículo se reciclen metales, plásticos y otros materiales, reduciendo la necesidad de extraer recursos naturales y disminuyendo la contaminación.
  • Gestión responsable de residuos: Los CAT extraen de manera segura los residuos peligrosos de los vehículos, como aceites y baterías, evitando la contaminación del suelo y el agua.

La digitalización ha sido clave en la transformación de los desguaces. Ahora, es posible buscar y adquirir piezas de desguace en línea, lo que ha aumentado la eficiencia y la accesibilidad.

En resumen, los desguaces de vehículos han pasado de ser un sector marginal a convertirse en un componente esencial de la industria automotriz sostenible. Su papel en el reciclaje, la reutilización y la gestión responsable de residuos los ha convertido en un modelo a seguir para la economía circular.

CONTRAPARTIDA

Este foco, merecido por el esfuerzo que realiza el sector, también tiene sus contrapartidas que dañar mucho al tejido industrial de los CAT. Por un lado la COMPETENCIA DESLEAL, a pesar que los ingresos económicos de los CAT se han ido reduciendo progresivamente a lo largo de los años debido a; cada vez más obligaciones y la falta de sistemas que garanticen la adecuada compensación por la labor medio ambiental, y que se traducen un aumento de los costes en el tratamiento de los vehículos, o la reconversión de los vehículos a eléctricos, cuya singularidad hace que se multipliquen estos costes, todavía hay mucha gente que piensa que tener un CAT es chollo donde todo te lo regalan”, nada más lejos de la realidad. Los CAT son empresas privadas, normalmente empresas familiares, PYMES o incluso MICROPYMES, que tienen que lidiar diariamente con los costes generales de cualquier empresa sumándose los costes adiciones de la gestión y producción de residuos que les obliga a disponer cuantiosos costes ambientales como tasas, garantías o seguros, y a lo que tenemos que sumar el grave problema de la competencia desleal, donde empresas y particulares adquieren vehículos sin ser centros CAT autorizados y proceden a despiezar los vehículos y vender sus repuestos en internet, a pesar de tratarse de un práctica ilegal, ya que el Real Decreto 265/2021, de 13 de abril, establece claramente que esta práctica solamente puede realizarse en un CAT, que para ello  cuenta con las instalaciones, personal y medios adecuados para ello.  Estas personas no tienen los costes que tiene un CAT lo que les permite adquirir vehículos a precios inalcanzables para los CAT, y vender repuestos a precio que no permite ni cubrir costes en un CAT, destruyendo el tejido industrial legal, y además el consumidor se enfrenta a engaños, estafas y compra sin garantías en la compra de repuestos en estas instalaciones clandestinas.

En Internet y la digitalización también experimenta una proliferación de ESTAFADORES Y SUPLANTADORES de centros legales, que están ocasionando un grave daño al sector en Europa, y aunque se están tomando medidas contra todas estas practicas, se recomienda a todos los consumidores que se aseguren de estar hablando con un centro CAT, y para ello disponen de varios medios, como personándose en las instalaciones si está cerca, o comprobando a través de la web de las administraciones, donde figuran los CAT autorizados, los teléfonos donde están contactando, o a través las asociaciones de CAT, donde pueden verificar si tienen dudas, si están hablando con un CAT legal, y evitar hacer ningún pago hasta asegurarse de a quien se va a realizar el pago.

Por último hay que destacar el problema creciente que sufre nuestro sector «EL OPORTUNISMO» que se lleva a cabo por parte de terceros, que pretende aprovecharse del sector, y que bajo una supuesta mejora para las empresas, les prometen nuevas oportunidades de negocio, cuando en realidad lo que pretenden es justificar un peso ante las administraciones o buscar la manera de hacer dinero a consta de perjudicar al Sector.

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